martes, 3 de mayo de 2011

Un día Meg se pasó minutos dando vueltas y vueltas con los brazos extendidos al aire. Los días sucesivos fueron de risas y despreocupación, días felices llenos de ganas de vivir y de volver a sentir nuevas sensaciones.

Hoy Meg se sienta en aquel fatídico rincón de su cama, donde ni la cobertura se atreve a adentrarse. El sitio perfecto para utilizar el verbo " esconder" en todos sus tiempos, de todas las maneras. Ahora Meg está recibiendo todas las nauseas de aquel día que tantas vueltas dio.
http://dondenosllevalavida.blogspot.com comienzan nuevas historias )

1 comentario:

  1. Que entrada mas curiosa! :)
    Creo que como a Meg a todos no paso eso alguna vez !
    Un besote!
    Mery!

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