lunes, 12 de diciembre de 2011


Corazón, grande y cálido como los rayos del sol, no tengas miedo, ¿por qué no te acercas?
Oh... así, hazme sentir, derrite la escarcha que rodea esta cueva palpitante, y quédate, pasa, sin rencores ni celos, sin enfados ni reproches.
Sé mi huésped, sé parte de mi.
Cúrame, poco a poco, líberame de los males que rondan por la soledad, de las pesadillas que se cuelan en la noche y de los celos que crispan mi nervios.
Quédate y transformame en delicada rosa de la pasión.
Transparente y fiel, quédate conmigo, cuidame y haz que te necesite hasta que un día, seamos el uno tan  parte del otro que sintamos que allá donde vayamos siempre estaremos juntos; escuchando el eco  que produce el boom boom de esa cueva, ya cálida y pura, al palpitar.

4 comentarios:

  1. eiii!!!me gusto tu blog!!que entrada mas bonita!pasate por mi sitio cuando quieras!!un bsoo

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  2. Que bonito :)
    Siento no haberme pasado antes pero los exámenes se apropiaron de mi ahora que soy LIBRE me toca ponerme al día en todo x)
    Un beso !
    Mery.

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  3. "sé mi huesped, sé parte de mi" me gusta...

    Precioso texto. Sigo por aquí leyendo.

    Un besito guapa!

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  4. Creo que lo que más me encantó, es tu descripción. " Dicen que mira la luna cada noche, y piensa que todas las personas que ama viven bajo esa misma luna. Que se lleva mejor con los hombres que con las mujeres. De ella dicen también cosas malas. Lo peor es que todas son verdad. Un día me dijo que recorrería el mundo. Sola, si hacía falta Ella es una chica como otra cualquiera."
    Bello . Como lo que escribís. Te sigo :)

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