sábado, 10 de marzo de 2012

Aquellos días de su vida

Caminó, despacio, por las calles de los recuerdos. Posó una delicada flor de almendro en cada uno de los pasajes que ella creía conocer y en los que se mostraba un ápice de sentimiento.
Sintió como la brisa le traía imágenes de una pareja bailando lentamente, mientras que el viento se divertía con sus cabellos, envidioso de la danza que llevaban los enamorados.

Él bailando, gritando, besando y suspirando. ¿De verdad que solo era una invención de su imaginación?
Se agazapó en el mismo lugar donde un día vivió el amor, sintió como la realidad le azotaba la cara; observó sus manos, contemplando con sollozos esa sortija que rodeaba su dedo.

-Esa mañana se había levantado de la cama después del accidente, y sintiendo el gran vacío, siguió sin recordar nada-

2 comentarios:

  1. Que miedo dan tus palabras pero que bellas pueden ser :)
    Un beso guapaaa !
    Mery !

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  2. Tal vez con el paso del día, recuerde todo.

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