sábado, 17 de marzo de 2012

Megan

Megan se meció en el sillón centrándose en el sonido que producía el vaivén de los movimientos de la mecedora que tenía enfrente - ahora vacía, como ella-.
Desvió la mirada de esta, apoyando la cabeza en el hombro derecho - abriéndose camino a los besos que le deberían embriagar en el lado izquierdo de su delicado cuello-.
El silencio le envolvía, la oscuridad incrementaba sus miedos, la soledad abrazaba sus hombros desnudos, y los recuerdos paseaban - sin permiso- por su mente.
Bajó los párpados y se permitió sentir - aunque le doliera-.
Olores. Sabores. sonrisas. Miradas. Su voz. Su tacto. Su amor jugando al poker con mentiras, con faroles de traición.
Súbitamente, abrió los ojos y gimió al hincarse las uñas a lo largo de sus brazos y de sus caderas. Sintiendo profundo dolor, reprimió el grito que tanto ansiaba proferir y, calmando su respiración, se permitió deslizar una pequeña cascada de lágrimas por sus cálidas mejillas.

Él, de pronto, estaba allí, arrodillado ante ella, apartándole el dolor, devolviéndola su amor.

5 comentarios:

  1. Me gusta mucho tu blog, no dejes de publicar, es muy bonito. Pásate por el mío, ¿vale? Un besito. <8

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  2. Me ha impactado mucho el final, pero las mejores historias son las que te sorprenden :)
    Me quedo por aquí, saludos.

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  3. :O que lindo!
    aca te dejo mi blog! recien empiezo y bueno leer cositas asi me emocionan a seguir :)

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  4. Que palabras las tuyas :)
    Un beso ! :)
    Mery !

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  5. El final me encantó, le dio un vuelco a mi corazón. Precioso!
    Besos agridulces♥

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