sábado, 10 de marzo de 2012


Tus huesos son las piezas del rompecabezas de mi cuerpo; tu sangre la vitamina que piden a gritos mis carencias; tus músculos son la belleza y la fortaleza, son los muros que protegen a mi pequeño castillo; tu piel, el abrigo que me arropa del frío… Tus manos, las marionetas que ejecutan mi risa; tus brazos, el cinturón que sustenta mis caderas. Tu risa, tu risa es el eco que se produce en mi mente durante cualquier silencio; tu sonrisa el calor que derrite la escarcha de mi alma. Tus labios... son los susurros de tu corazón contra mi boca y tus ojos, las vías que transportan la luz a mis mañanas, mis tardes y mis noches.

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