domingo, 28 de octubre de 2012

Las agujas del reloj

[...]Lo triste es que por mucho que las agujas del reloj retroceden, los hechos no se pueden cambiar -ni olvidar-

Los rayos de sol entraban por las parcas ventanas del comedor, mientras que las ruedas de los carros del desayuno producían eco en los pasillos.
Las enfermeras nos despertaban relatando historias. Nos ilusionaban con que si éramos buenos y nos lo comíamos todo algún día podríamos volver a salir de aquel infierno, podríamos tener visitas y recibir alguna llamada -cinco minutos- de nuestros padres.

Eran Los Juegos del Hambre, juegos en los que teníamos que luchar a muerte para salir con vida de aquel lugar. Juegos en los que los niños se herían unos a otros con cuchillos, con tapas de bolígrafos y con trozos de madera que arrancaban de las mesillas de noche. Juegos en los que la sangre bramaba de sus delicados cuerpos -dejando millones de cicatrices-

Fueron 10 días de soledad, de angustia, de reglas, de protocolos, de sueños que erraban por mi cabeza. Fueron días de gritos, de forcejeo, de camas con cinturones de fuerza, de salas acolchadas, de inyecciones tranquilizadoras.
Días desnudos, de vigilancia continua, de recelo, de lágrimas, de pañuelos mojados, de cartas que nunca llegaron a recibirse, de pastillas...
Ojalá pudiera decir que cuando "los juegos" terminaron todo volvió a ser como era antes. Pero todos estos recuerdos hicieron mella en mi interior, reproduciéndose cada noche en forma de pesadillas horrendas [...]

En memoria de todos los niños que gritaron sin abrir la boca, en mi memoria.

6 comentarios:

  1. A tu memoria te voy a publicar en i face pa que te lean por que esto esta de poca madre =D

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  2. Precioso.

    Por cierto me encantan los juegos del hambre. Me gustan muchisimo esas novelas.

    A su memoria...

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  3. Muy hermoso!
    Te sigo y te invito a que te pases x mi blog.
    Besos.

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  4. Bonito texto,te sigo pasate por el mío porfa.
    http://angelaromeroribera.blogspot.com
    Besos

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  5. No puedo imaginarme la idea de estar en unos juegos del hambre, no puedo en serio, me parece algo aterrador.
    Cada vez que me leo el libro y lo pienso me dan escalofríos. Tú lo has descrito bien. Me ha gustado:)
    Un besito grande:3

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  6. Me a gustado leerte,no conocía los juegos del hambre y tengo que decir que no es mi estilo porque el simple hecho de ver el sufrimientos de un ser humano me pone enferma.

    Un abrazo.

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