jueves, 27 de noviembre de 2014

(Poemas oscuros VI) Me coroné non grata


Yo repudié la vida, rechacé el sol que calienta nuestros párpados y el frío que agrieta nuestros labios encarnados.

Rechacé el olor a familia y el despertar alegre con el trémulo canto de los pájaros diminutos, que veranean en jaulas de colores.

Yo rehusé de ti, de mis amigos, de mi familia, del cielo, de los ángeles, de Dios. Perdí mi Alma en cada batalla, echó a correr en cuanto el vómito  regó el barniz del suelo, el frío del mármol, la madera del lápiz, el plástico del cepillo de dientes, los huesos de mis dedos y de mis nudillos.

Negué el día, negué la noche. Mi tez blanca, el reflejo de la luna, el fulgor de las estrellas, las pecas de tu cuello, el vello de tu espalda, el calor de tu garganta. Perdí mi Alma y me quedé sola.

Con ellas.

Fuego y hielo.

Repudié la adolescencia, estúpida sobredosis psicótica, la genética, la ciencia, la Salvación.

Me bañé en un Valle de Lágrimas, más virgen que ella, más enferma que la neblina de sus ojos.

Limpié mis manos y las heridas de mis dedos. La piel reseca, los cortes rosas, las estrías blancas, las estrías rojas, la celulitis invisible, la maraña de pelo en mis manos.

Entre las algas y los peces del lago del Valle hay piedras y limas. Aún hay aire bajo la superficie, mis manos se apropian de una piedra alargada y plana.

Me limo los pies para hacerlos más pequeños, me limo el segundo dedo para que no sea más largo que el primero. Me arranco las pieles muertas. No sangro. Me limo las caderas con fuerza, luego despacio y disfruto como si una sirena me embrujara con sus cánticos malditos. Ahora el fruto dolerá más. Dar a luz será más difícil, pero yo tengo las caderas finas y estrechas. 

No lloro porque duela, lloro porque no olvido. Porque ahora estoy marcada de puntos blancos, rojos, rosas, azules, violáceos, Universo. Ahora tengo estrías, donde antes había carne y hueso.

Hace frío y la sangre se congela.

Yo  burlé a la muerte, me coroné non grata y tenté al pecado. 
Yo me burlé de la muerte, y ahora ella se ríe de mí. 

Ilustración realizada para este texto
de Javier López, Jaén.
(Muchas gracias)
(Mi cabello sufre, mi garganta sufre, mis dedos sufren, mi esófago sufre, los latidos sufren, la tripa sufre, los recuerdos gritan)

2 comentarios:

  1. Hola Agnes, el destello de la luna roja me guió hasta aquí y despues de leer tu entrada no se si alegrarme o entristecerme porque no es fácil burlar la muerte y poder contarlo como lo has hecho. Todo en esta vida es sacrificio y esfuerzo y las batallas se ganan plantando cara aunque te dejen rota por dentro y por fuera, ahora toca cambiar el rumbo y lograr una meta que solo tú podrás lograr si dominas tu mente y no ella la que te domine a tí.
    Besos y abrazos calentitos para que tu sangre vuelva a fluir.

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    1. No puedo decir que esto no lo sienta ahora ya que lo escribí hace menos de un mes. Pero, por suerte, llevo años en esta "carrera" y todo lo que dices lo he logrado y sigo lográndolo poco a poco. Temía publicar esto y más aun con la ilustración porque es dar a conocer cosas íntimas de mí, pero todo por ayudar a otros y para compartir sentimientos es válido.
      Sobre todo si gente se anima a comentar como lo has hecho.
      Muchas gracias Gloria.
      Un abrazo.
      Agnes.

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