martes, 23 de diciembre de 2014

Navidad con la Dama Gris

Ilustración para el texto de Leaevra
El siguiente texto con esta hermosa ilustración se encuentra en la Antología Navideña que he editado para estas fechas con la colaboración de 22 participantes. Aquí podéis leerla y disfrutarla.
*
¿Dónde estás?
Las calles piden a gritos Navidad, los gatos han dejado de maullar,  las palomas vienen a mi ventana. No te ven. Porque no estás, y se van.

Ululan.

Las hojas de los árboles caen más despacio, yo las recojo como buena descendiente de  Grettel. Elaboro un mapa de esos que dicen: “vuelve a casa, que ya es Navidad”.

La noche se agita en su espesura. Mi Diosa te busca desde lo alto del cielo, pero no sé si te ve porque siempre todo lo calla. Es la Diosa de la noche y la Dama Gris de los secretos.

Paseo por las calles decoradas de Adviento. Hay luces del pasado, del presente y del futuro.
**
Las luces me han llevado hasta una sibila para que me engañe y me vuelva más loca.
Una adivina.

Una encantadora.
Una hechicera.
Una Maga.
Un Nigromante.
 Un médium.
Una mala pécora, pérfida, víbora y arpía.

Nada. No te encuentran, porque no quieres. Porque eres bello como el sol naciente, y tus cabellos ondean la bandera dorada del deseo.

***
¿Dónde estás?

Ya es Navidad, y no tenemos árbol, no hay canciones, villancicos, guirnaldas. No hay muérdago, lo he regalado a los transeúntes perdidos de las calles de Adviento, porque no estás para besarme al Alma.

Yo creo que corazón ya no tengo, me dicen en sueños.

****
Oh, Diosa del cielo, comparte tus secretos conmigo. Me alzaré a tu lado y pintaré más estrellas en el cielo, te llevaré un poquito de amor y te arrancaré la soledad. Oh Diosa del cielo, gracias.
Asciendo.
****
¿Dónde estás? Me alzo junto a Ella y te busco. No te encuentro, no hay luces de colores que me lleven hasta tu corazón nevado.
Oh, Diosa, ahora vengo, voy a colorearte el cielo como el Adviento.
¿Le has encontrado, Dama Gris? ¿Dónde está?
¿Dónde estás?

La noche, las estrellas y el Universo caen sobre mi cabeza. Me deslizo, vuelo, desciendo.

Soy Alicia y veo conejos que llegan tarde. ¿Una taza de té? No, gracias. Soy Alicia y caigo en un mullido colchón de mentiras.

Ahí está, dice mi Diosa: Cantando canciones de Navidad al otro lado del mundo, sentado en la barra del bar ondeando su bandera dorada, rodeado de damas hambrientas que desconocen el origen de su corazón nevado.

Paseo sola por las calles decoradas de Adviento. Hay luces del pasado, del presente y del futuro, y yo sólo quiero desaparecer.

(¡Felices fiestas!)


4 comentarios:

  1. inquietante,con un punto desolador... tu relato es precioso!!

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    1. Sí, es inquietante y desolador... porque las cosas no le salen bien: pero sigue adelante.
      Un abrazo.

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  2. Caótico. Creo que es la palabra que utilizaría para definir el relato. Es puro caos en un mundo que aún sigo sin entender. Me ha encantado (aunque eso ya es obvio). Me ha causado también desconcierto, pero un enorme afán por querer abrazar a tu personaje. Yo creo que lo que quiere es un abrazo. Uno bien fuerte.
    ¡Feliz Navidad, pequeña!
    Un besito

    Miss Carrousel

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    1. Así es: caótico.
      La pérdida y el abandono del ser amado. La necesidad de llegar a la Luna y descubrir la verdad desde el cielo. El descenso con el golpe de la realidad...
      Por supuesto que quiere un abrazo :)

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