miércoles, 8 de abril de 2015

Carta de amor a las paredes de cristal


Laura Makabresku
Podéis leerlo también publicado en Fantastic Plastic Mag

No puedo dormir porque truena mi corazón hipocondríaco. Entonces releo una de mis libretas, una de tantas, una que tiene en la portada el mapa de América y en la contraportada buena parte de Europa. Cojo otra, otra de muchas, la que tiene bordados chinos pero se compró en California. Querida Alma, escribí en una: "mi corazón padece de hipocondría, no sé si es porque te has ido y no me sostengo, o porque se han ido los demás y tengo miedo".Tengo miedo de. Tengo miedo de tantas cosas que las resumo con la misma palabra "hipocondría". Porque siento el corazón romperse contra las paredes de cristal que aparecieron aquella  noche ebria. Entonces comienza la parálisis en el cuello, y el pelo creo que se me queda tieso, la vista se me nubla y ¡joder!, dice el oculista que tengo vista de superheroe. Pero yo no soy un superheroe, porque ellos no son hipocondríacos. Luego creo que me desmayo mientras intento palparme el pulso (los superheroes están demasiado ocupados como para preocuparse por sus latidos) pero yo necesito palpar. Saber si las paredes de cristal se van a volver a romper o se van a quedar ahí, medio quebradas aguantando mi inocente y nueva obsesión por controlar el corazón que un día decidí desconectar, solo por convertir la carne en cristal.

 No puedo dormir porque pienso que te quiero, porque puede que esta obsesión sea un reflejo o un castigo. O lo que sea. Algo que merezco por hacerte tanto daño e intentar romper por completo lo que nos mantenía unidas. No puedo dormir porque tengo miedo. Y si cierro los ojos. Y ya no hay nada. Y si cierro los ojos y...


2 comentarios:

  1. Precioso y delicado texto, traspasa esa sensación de desazón,de miedo,de no saber...

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  2. me gusto mucho el texto,escribes bien ;)

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